En esta saga de artículos sobre las uvas pisqueras, llegamos a la Quebranta, la uva emblemática del Perú. Algunos dicen que no hay Quebranta como la iqueña, pero lo cierto es que es la uva pisquera más cultivada en el Perú, y tiene personalidad propia. Se muestra con diversos matices dependiendo de la región, el clima y el terruño de donde proviene. La verdad es que escribir sobre la Quebranta demanda mucho cuidado, cariño y respeto.

Según nuestro reglamento, se encuentra en la categoría de las no aromáticas, junto con la Negra Criolla, la Mollar y la Uvina. Es una vitis vinífera, nacida en suelo peruano, de padres europeos, por lo tanto es una uva criolla. Ya quedó claramente establecido en el mundo que la uva Quebranta es una variedad de origen peruano como veremos en las siguientes líneas.

Nuestra querida Quebranta proviene del cruce de las primeras variedades que llegaron al Perú como son las Negra Criolla y la Mollar. Esta paternidad la conocemos gracias a varios estudios, y en especial al estupendo trabajo de investigación de un grupo de jóvenes profesionales  de la Universidad Agraria La Molina liderados por mi buen amigo Karl Mendoza, en alianza con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Mendoza en Argentina, donde a través de los análisis de ADN de diversas muestras de sarmientos obtenidos de diferentes viñedos y zonas de producción de Pisco se pudieron “genotipar” algunas de nuestras variedades pisqueras, entre ellas la Italia, Quebranta, Negra Criolla, Uvina y Albilla, como lo señalé anteriormente en otros artículos de mi autoría.

Nuestra famosa uva “peruana”, como lo hemos mencionado, proviene de la Negra Criolla y la Mollar. La Negra Criolla es también conocida en el mundo como Listán Prieto, y recibe diferentes nombres como Criolla Chica, Misión, Mission, Moscatel Negro, Negra Corriente, Palomina Negra, Uva Negra, entre otros; mientras que la Mollar, se conoce también como Negramoll, Negramolle, Mollar Cano, Mulata, Negra Mole, y algunos otros. En los próximos artículos trataremos sobre estas 2 variedades tan importantes en la historia vitivinícola de nuestro país.

La Quebranta, es una variedad tinta, aunque presenta un racimo mediano no coloreado completamente con diferentes tonalidades en sus bayas rojo azuladas (de rosadas a moradas), incluso podemos encontrar algunas de color verde. Debido a su clasificación en las variedades no aromáticas, es que el Pisco Quebranta en nariz no es muy expresivo, aunque si se perciben con claridad los descriptores propios de la variedad. Es en boca donde se expresa con mayor intensidad este destilado, apreciándose notas a plátano, manzana verde, pasas negras, pecanas, heno y toques herbáceos. Tiene una gran capacidad de concentrar altos indicadores de dulzor en madurez lo que le permite obtener mayor cantidad de alcohol y por lo tanto un buen rendimiento en el destilado. Es una variedad resistente y rústica con mucho carácter y personalidad. Sin duda es el más producido y el más conocido.

Conozcamos nuestra famosa Quebranta, la uva emblemática del Perú, tomemos una copa de Pisco puro, aprendamos, apreciemos y disfrutemos !!!

Salud con Pisco !!!

 

Consulta:

Robinson, Jancis; Harding, Julia; Vouillamoz, José; “WINE GRAPES”